Opinión

Mio fratello é figlio unico…

Por Lic. María Cecilia Doval especial para RojasCiudad.net
Por Lic. María Cecilia Doval especial para RojasCiudad.net

Este es el título de una película del realizador italiano Daniel Luchetti: “Mi hermano es hijo único”, es la percepción de un púber: Accio...", con respecto a la preferencia que sus padres tienen por su hermano mayor, Manrico…

 

¿Cuánto de esto se puede ver en la clínica?...Las consecuencias de los lugares otorgados, por los padres a determinados hijos. Las diferencias no necesariamente son, o deben ser abismales, ni muy marcadas, sino puede que, sean pequeñas sutilezas del día a día.

 

¿Se deberá a la cultura del mayorazgo heredada de nuestros ancestros europeos?…no necesariamente “el preferido” es el mayor, puede serlo cualquiera (Cabe aclarar que, esto no garantiza que, él mismo terminará siendo el más favorecido en la vida, porque la “carga de ser el elegido” por los progenitores, también puede ser causa de patología). Depende qué va a representar cada hijo en el imaginario de sus padres, qué lugar viene a ocupar.

 

Cuántas veces estas sutilezas son causantes de una psicosis, cuántas veces este niño psicótico, es el depositario de toda la patología familiar…

 

¿Qué ocurre cuando los padres no saben sostener y manejar adecuadamente la rivalidad fraterna existente, natural y constitutiva del sujeto? Porque decir que los hijos nunca rivalizan es, negar algo que hace a la relación entre los hermanos. De hecho algunos autores, van a decir que, depende cómo esto se maneje en el seno familiar, el sujeto será más o menos competente en un futuro, en cualquier actividad que emprenda…

 

Es increíble la confusión que se genera en la cabecita de un pequeño cuando, los roles, lugares y funciones, no están del todo claros. Intentar ser ecuánime, con los hijos es fundamental. Cada ser es, único e irrepetible, y eso hace que  no se pueda actuar de la misma manera, con todos. Pero hay que intentarlo… es frustrante, por momentos, seguro. Difícil no ver en ellos, y transmitir nuestros propios miedos. Para esto la empatía es condición sine qua non, debemos ponernos en sus zapatos debes en cuando…

 

Lic. María Cecilia Doval.

Psicóloga/

Psicopedagoga/

Posgraduada en el Htal. Psq. de La Habana, Cuba.

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