Rojas Ciudad Rojas Ciudad
Ciudad de Rojas, Provincia de Buenos Aires, República Argentina.
278 lectores
Última actualización: 17:05
Facebook Twitter RSS
Una producción de Rojas Ciudad

Las alegres comadres de Rojas: Pidió plata, se hizo el galán y lo sacaron carpiendo

Claudia y Cristina, dos vecinas de Rojas que además son comadres, ya que ambas son madrinas de los hijos de la otra, son dos chismosas que se cuentan a diario todo tipo de cosas, mientras barren la vereda, hablan de todos los dimes y diretes que ocurren cotidianamente en nuestra sociedad.
Las alegres comadres de Rojas. (Dibujo: Rojas Ciudad)

Claudia y Cristina, dos vecinas de Rojas que además son comadres, ya que ambas son madrinas de los hijos de la otra, son dos chismosas que se cuentan a diario todo tipo de cosas, mientras barren la vereda, hablan de todos los dimes y diretes que ocurren cotidianamente en nuestra sociedad.

-Están robando por todas partes, doña Claudia, pasan cosas en Rojas que una jamás se imaginaba cuando era una simple piba que iba a bailar a Cero. ¡Qué días tan sanos y tan inocentes! Nada que ver con lo que está sucediendo ahora en nuestra ciudad.

-Es verdad, doña Cristina, si hasta se está muriendo gente que nunca antes se había muerto…

-No joda, comadre Claudia, ni tome todo para la chacota. ¿Vio que el Mandamás fue a La Plata a reunirse con Heidi, la gobernadora de la sonrisa dulce y candorosa? De paso le pegó el mangazo, porque le dijo que está seco como lengua de loro, y no llega a pagar el tiempo y forma los aguinaldos de los empleados municipales.

-¿Y que dijo la ex gordita Mariu, comadre, Cristina?

-La ahora flaca escopeta le prometió hacer lo posible para enviarle plata para cordones cuneta, pavimentos, y obras de infraestructura, ante lo cual el Supremo Ro$$i puso el grito en el cielo, y le dijo que ya había hecho varios anuncios sobre eso, pero no le creía ni su familia, ña Claudia.

-Para mí está demasiado delgada esa muchacha, la Vidal, ña Cristina, tiene menos carne que rodilla de canario.

- Es verdad, vecina Claudia, pero usted vio que el Mandamás no le hace asco a nada, y como no podía ser de otra manera, le pegó una buena encarada a la mocita, ahora que la huesuda está soltera. Como no podía ser de otra manera, Mariu se lo sacó de encima elegantemente.

-Este chico, Ro$$i, es como el vaso de agua, no se le niega a nadie. Le gusta sacarle seguido punta al lápiz y es capaz de darle a un perro muerto al costado de la ruta, Cristina.

- Usted, Claudia, cada día más ordinaria que sudor de culo. Me voy ántes que me contagie con sus guarangadas. Hasta luego.

-Hasta luego, Cristina, después le llevo una porción de budín de pan que hice, para que le convide a su marido. Me voy a mirar la tele un rato, a ver programas de chimentos…

Comente esta nota

Ponte Guapo