La planificación se plasmó en el 2024 con una idea clara: crear un espacio más amable, cálido y respetuoso para acompañar a las mujeres durante el preparto, el parto y el postparto, respetando sus derechos y sus tiempos.
Para hacerlo realidad, se presentó el proyecto ante Rotary Internacional, que este año concretó la adquisición de una cama de unidad de parto respetado y una bañera para el trabajo de parto. Esta camilla permite elegir distintas posiciones según la comodidad de cada mujer durante el preparto, parto y postparto.
Desde el servicio de Maternidad y Neonatología, surgió entonces la propuesta de remodelar y adaptar toda la sala para acompañar este nuevo equipamiento.
Porque este proyecto no se trata solamente de sumar elementos: se trata de crear un espacio pensado para cuidar, acompañar y respetar.
Paso a paso, la sala se transforma en un lugar más cálido, cómodo y preparado para vivir el nacimiento de una manera diferente.