Una producción de Rojas Ciudad

Las Alegres Comadres de Rojas: Los aumentos en la televisión por cable y el galán maduro que sale con jovencitas

Las Alegres Comadres de Rojas. (Dibujo: Rojas Ciudad)
Las Alegres Comadres de Rojas. (Dibujo: Rojas Ciudad)

Claudia y Cristina, dos vecinas de Rojas que además son comadres, ya que ambas son madrinas de los hijos de la otra, son dos chismosas que se cuentan a diario todo tipo de cosas, mientras barren la vereda, hablan de todos los dimes y diretes que ocurren cotidianamente en nuestra sociedad.

-Buenas tardes, doña Claudia, vino el frío para quedarse, y encima con esto del porongavirus no se puede salir ni a la vereda.

-¡Hay, ña Cristina, hable con propiedad, se dice corona virus!. No sabe cómo tengo los ovarios hinchados de aguantar a mi esposo y a los nenes en casa. ¡Ya no soporto  más tanto alboroto!

-Ma pasa lo mismo, comadre, Claudia. Encima la Clyfer aumentó el servicio de televisión, la internet que te dan es malísima, y con las tarifas de luz te arrancan la cabeza. Ya ni tele se puede ver.

-Si, Cristina, lo del aumento de televisión lo hicieron sin asamblea, entre gallos y medianoche y sin consultar a los socios. Menos mal que el gobierno nacional hablaba de tarifas congeladas. Son unos caraduras.

-Y eso no es todo, Claudia, me contó un pajarito que la Clyfer hace convenios con el diario La Verdad de Junín, y ambos se encargarían de lavar plata de chanchuyos poco claros.

-Me está jodiendo, Cristina. Le cuento otra, pero que no se entere nadie. Un ex consejero de esa entidad energética, que se ata siempre los cordone, hace uso de su billetera matadora de galanes con jovencitas de 20 años.

-Me imagino de dónde sale esa plata, Claudia. De las arcas de la cooperativa. Un hombre grande llevando vida de playboy, como Isidoro Cañones, Piturro o el Mono Mario. Me da vergüenza ajena…

 -Bueno, Cristina, me voy a acostar a descansar un y a dormir la siesta. Mi marido ahora se quiere hacer el mimoso, después de años sin tocarme y lo voy a satisfacer, porque después que pase lo pandemia va a volver a sus aventuras de siempre.

-Hasta luego, compadre Claudia, que tenga una linda jornada y haga cositas asquerosas con el jefe…

-Dios la oiga, ña Cristina. A la noche seguimos chusmeando. Hasta luego…

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