Opinión

Oficiales de cumplimiento bajo fuego

Un rol complejo.
Un rol complejo.

El rojense Hernán Gutiérrez Benetti (*) escribió el siguiente artículo para un medio mendocino, el cual transcribimos a continuación:

Para aquellos de nosotros que hemos estado involucrados en la industria financiera internacional por más de 25 años, el rol de los oficiales de cumplimiento ha sido visto básicamente como un centro de costos con cero valor agregado. Y eso pareciera ser injusto.

De acuerdo con las reglas de mejores prácticas comerciales, el papel de un oficial de cumplimiento "... es garantizar que una empresa funcione de manera legal y ética mientras cumple con sus objetivos comerciales". Esto significa que los oficiales de cumplimiento son responsables de desarrollar el programa de cumplimiento, revisar la política de la empresa y asesorar a la gerencia sobre los posibles riesgos. Así, como área de apoyo al personal comercial, básicamente se podría decir que un buen oficial de cumplimiento sería aquel que se asegura de que la empresa cumpla debidamente las normas al momento de ejecutar cualquier transacción comercial. Al menos en una primera etapa, tal rol parece no ser tan complejo; sin embargo, debido al papel exagerado del oficial de cumplimiento, muchas empresas informan que la productividad se ha reducido drásticamente en los últimos 5 años, y nadie duda en culpar al oficial de cumplimiento; entonces, no sólo parece que se han convertido en una pesadilla para las empresas, sino que los gerentes los responsabilizan por varias sentencias judiciales que han condenado a empresas y a algunos de sus directores en los últimos dos años.

Pronosticamos que esto iba a suceder en la medida en que las empresas privadas insistan y persistan en malinterpretar el papel de los oficiales de cumplimiento al otorgarles un nivel de responsabilidad que no son capaces de manejar por su falta de conocimientos técnicos específicos.

Hemos enfatizado este punto en todos los foros internacionales en los que tuvimos la oportunidad de actuar como expositores. Y, lamentablemente, la realidad finalmente nos bendijo con la razón que ahora estalla en la cara de las empresas: "...tener un oficial de cumplimiento no basta para considerar que un trabajo cumple con las normas… es necesario que el responsable tenga los conocimientos suficientes… si la empresa falla en ese objetivo, entonces la responsabilidad del oficial de cumplimiento

se extiende automáticamente a la dirección de la empresa y a la empresa misma", dice contundentemente una sentencia reciente de una Corte de Apelaciones.

En efecto, en los últimos 10 años se ha ido creando una maraña de normas legales y tributarias, y sin duda han sido esas normas las que han sobrecargado a los oficiales de cumplimiento, quienes terminan actuando como si fueran policías en lugar de cumplir con su verdadera función que no es otra que otorgar apoyo al personal comercial para aumentar la productividad.

Con todo, lo cierto es que los oficiales de cumplimiento están atrapados en “el medio de todo como si fueran especialistas en todo”.

Es imperioso que los Gerentes y Directores concedan a los oficiales de cumplimiento la posibilidad de contar y consultar con especialistas externos. Esta es una medida simple con múltiples efectos positivos:

Aumento de la productividad

Releva al oficial de cumplimiento de una responsabilidad injusta

Evita nuevas sanciones y multas a empresas y directivos

Permite a las empresas cumplir (realmente) con las recomendaciones de la OCDE en todo lo referente a asesoría externa, tales como doble control y mayor nivel profesional.

Señoras y Señores, el tiempo del maquillaje ha terminado.

(*) Es abogado especialista en Derecho Financiero Internacional.

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