Elecciones 2019

El lado oscuro de la visita de Kicillof a Rojas: La Cámpora

Malos modos.
Malos modos.

Este espacio que en Rojas pareciera no haber logrado insertarse en lugares expectantes en las listas de precandidatos, manejó la organización tanto de la reunión previa de Axel Kicillof con Ricardo Rivolta, Ricardo Bini y Carlos Salinas como el evento de “Santana”.

Y desde ese lugar y en una conducta totalmente sectaria, arbitraria y alejada de la realidad, hicieron uso y abuso de ese poder ficticio que espanta votos.

En la conferencia del hotel, no sólo no dejaron ingresar a medios como el nuestro por no estar acreditados por ellos, que no enviaron a todos ese pedido previo, sino que desbordados por la cantidad de dirigentes de ciudades vecinas que se acercaron, decidieron priorizar esas visitas y dejar afuera (prácticamente echar) a reconocidos militantes y simpatizantes locales que con gran dolor y no menos amargura debieron retirarse.

Sólo autorizaron el ingreso de los tres precandidatos, dejando en la vereda a los que encabezan la lista de concejales. Y, en el colmo de su propia torpeza política tampoco lo hicieron pasar a Federico Vilar, de familia peronista si las hay, hombre reconocido por su conducta dentro y fuera del deporte, quien respetuosamente decidió irse sin forzar la situación. Basta mirar la emociónate foto de su abuelo de 96 años con Kicillof para darse cuenta del peronismo que esta  gente parece no respirar.

El grupo de patovicas encargado de la “seguridad” estaba comandado por la seudo dirigente local Yanina Gallo y la exlegisladora de San Andrés de Giles Marina Moretti. El más violento y predispuesto a agredir físicamente vestía una campera celeste (es el de las fotos).

Vista la predisposición que mostró Kicillof, tomándose el tiempo para charlar y fotografiarse con todos los que se acercaron a ambos eventos, no cabe duda que este grupo de gente pretende ser “más papista que el papa” y que no tienen en claro las enseñanzas de Juan Domingo Perón sobre cómo respetarse entre compañeros.

Causó malestar en alguno de los precandidatos locales la actitud de esta gente, mientras Kicillof enfatizaba en su discurso acciones totalmente contrarias a las que ellos estaban ejerciendo.

Desconocen la historia y la actualidad del movimiento popular: El peronismo es esencialmente popular. Todo círculo político es antipopular y, por lo tanto, no peronista.

Kicillof lo sabe, ellos no.

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