Ojos que ven

Los simuladores de la gestión Petrecca en Junín

Los simuladores de la gestión municipal. Mario Olmedo, Daniel Coria, Luis Bortolato y Fabián Claudio.
Los simuladores de la gestión municipal. Mario Olmedo, Daniel Coria, Luis Bortolato y Fabián Claudio.

El Semanario de Junín publicó un panorama político analizando la plana local en el que habla de un cuarteto muy particular. Son Los Simuladores más importantes. No los únicos. Parece que hacen, salen en las gacetillas municipales y hasta hablan en público como si sus gestiones pudieran dejar conforme al grueso de los vecinos.

Se mimetizan entre la gestión municipal, van picoteando algunos eventos para matizar tanta quietud, aunque así dejan más al desnudo las falencias y la ausencia de políticas serias a corto, mediano y largo plazo.

Cuatro representantes de una clase política ya repudiada por todos, pero que aún permanecen inalterables en puestos que le permiten ganar sueldos fáciles sin transpirar la camiseta.

El títere

Jubilado como policía bonaerense, no puede cobrar sueldo, por eso le disfrazan la alta remuneración municipal que recibe como “gastos de representación y viáticos”.

Desde hace dos años ocupa el cargo de secretario de Seguridad, el que en los inicios de la administración, Pablo Petrecca había confiado en Víctor Canosa. Pero en diciembre de 2016 renunció y Fabián Claudio tomó su lugar.

En ese momento, Canosa había explicado los motivos de su alejamiento en base a que funcionaba un “doble comando” en la conducción de la seguridad juninense, el principal flagelo que castiga a los juninenses, porque más allá de los nombres de los funcionarios, es Luis Chami quien maneja todos los hilos. Y eso sigue siendo así, sólo que al actual secretario no le molesta, al contrario.

Son un verdadero desaguisado los diseños de operativos supuestamente de prevención, no hay casi patrulleros ni policías por las calles, salvo cuando aparecen como hormigas para “custodiar” el palacio municipal o los que siempre andan dando alguna vueltita por la mansión del jefe Pablo, por calle Italia y San Martín.

Claudio acepta que Chami orqueste hasta a la prensa: mediante convenientes ayudas, logra que se publiquen en tapa “operativos” que harían avergonzar a cualquiera.

Pero, ante la falta de resultados concretos, buenas son las nimiedades como vendedores ambulantes infringiendo una ordenanza, o autos con pedidos de secuestro, o aprehensiones por peleas familiares o cuestiones similares que nada tienen que ver con el delito pesado que sigue impune en Junín.

Es que Chami no logró darse cuenta que más que “parecer que hacen”, esas ‘noticias’ enfurecen a la gente y dejan al descubierto todo lo que se omite.

Como su jefe inmediato, Claudio sólo pone la cara –y custodiado por uniformados- frente a pibes del secundario. Y encima, no sabe qué responder. Pibitas de 15 o 16 lo dejan sin palabras.

Toda esta historia lo lleva al secretario de Seguridad a hacerse merecedor del premio “Primer Gran Simulador”. Con esa carita mirando para otro lado, despreocupado por la suerte de los vecinos, manejado por Chami; igual cobra.

Turismo y Cultura

Difícil que una persona que hizo agua en el terreno de Turismo, donde se supone que es especialista por su profesión, pueda resaltarse en Cultura. Las dos áreas le quedan enormes a Luis Bortolato, meonista arrepentido, que en sus épocas pasadas programó un centro turístico como la Laguna de Gómez para unos pocos, y volvió para cumplir el sueño.

Seamos claros: salvo por eventos particulares, en su mayoría deportivos, nadie viene a Junín por las bondades que muestra. No llega ni una sola persona animada por la propuesta municipal ni privada: salvo el agua, los juninenses tenemos poco para ofrecer a los visitantes.

Promediando noviembre, y un año más, Bortolato no pareció haberse percatado que el verano está próximo. Y siguen sin licitarse paradores de la Laguna, no se reparó el espigón, no se controla la pesca furtiva, ni primavera hubo.

Y como si faltara algo, seguramente esta temporada volveremos a contar con una rabiosa presencia policial para detectar irregularidades hasta en los ADN. Así, ¿quién se animaría a hacer unos kilómetros para pasar unos días, si en vez de comprar un descanso se adjudica un problemón?

Bortolato les dio la mano a las familias aristocráticas que quisieron hacer de la Laguna el nuevo Nordelta; la idiosincrasia de este espacio juninense fue cambiando.

Ya no son aceptables ni bienvenidos los colectivos o camiones que desembarcan perros y chicos, más la parrilla y las cañas, para apropiarse de un pedazo de territorio por unas horas. No son felizmente invitados aquellos que se desplacen en autos humildes, pretendan instalar una carpa y se resistan a precios exorbitantes, apelando a la propia heladerita llena de sándwiches y gaseosas nacionales.

Aunque Luis no lo sepa, en los verdaderos centros turísticos se trabaja con planificación y tiempo. Se invita al capital privado a participar y proponer, se aseguran las prestaciones básicas, se otorgan beneficios, se proyectan atractivos y alternativas.

Pero acá hemos retrocedido tanto que no nos quedó ni el gran tobogán de los años ‘70, ni la pileta de Sahaspé o la calesita, ¡ni el muelle! No queda nada. Pero sí un Centro de Información Turística en pleno centro. Bortolato lo hizo. Un gran simulador.

¿Produce?

Sin dudas, en el podio merece estar el protegido secretario de Producción, Daniel Coria. Es que logró sostenerse en el cargo a pesar de las contundentes pruebas aportadas por Semanario de que había usado la función pública para lucrar para sus propios bolsillos.

El plan era simple, pero muy efectivo: reflotar la cooperativa gtextial que funcionaba en el predio ferroviario, con maquinaria ya instalada, juntar mano de obra capacitada que se paga el monotributo, recogiendo trabajos importantes, como prendas para instituciones deportivas y para el mismísimo Ejército, a través del Grupo de Artillería 10, con asiento en Junín

Un plan redondito: el Estado ponía las instalaciones, gente necesitada hace el laburo, él reunía las partes desde su puesto y de paso, tal vez, mezclaba sus propias iniciativas privadas que le permitían obtener una interesante tajada.

Cuando quedó al descubierto la maniobra, la solución fue simple: se cerró la cooperativa y no se sabe el destino final de las máquinas, que venían de la anterior gestión. Pero no más que eso. Ningún castigo para el funcionario.

Mientras tanto, resulta casi imposible pensar qué hará en las -al menos- seis horas de trabajo municipal que debe cumplir a diario. Porque en un contexto donde la producción se borró, donde no hay incentivos ni ayuda para las pymes ni los comercios ni las fábricas ni las industrias, parece un tanto inútil sostener un secretario de Producción.

Pero hay que reconocerle las habilidades. Es un simulador que cada día se mimetiza y se oculta entre el horizonte, y continúa.

Control Ciudadano

Antes, desde siempre, Inspección General se llamaba el área desde la cual surgían los operativos de tránsito y controles de ordenanzas como las prohibiciones de baldeos de veredas, lavado de autos con manguera o de funcionamiento de los boliches y su adecuación a las normas vigentes.

En la administración pasada, se inventó la Agencia Municipal de Seguridad Vial para dividir tareas. Así siguió casi dos años y medio con el ex bombero Eduardo Naya a cargo, durante la actual gestión de PP.

Pero después del fracaso rotundo, se decidió cambiar el nombre y volver a unificar: Control Ciudadano se llama ahora, y está a cargo de un ex policía, antiguo encargado de la Caminera sobre Ruta 7: Mario Olmedo.

En la práctica, sólo cumple efectivamente con la misión de enviar inspectores para recaudar, a través de multas a vehículos por falta de estacionamiento medido.

Después, el descontrol en la noche (tema sobre el que no hace falta abundar en estos tiempos) y en el tránsito, permanecen inalterables.

Sin embargo, cada vez que enfrenta los micrófonos, Olmedo se viste de simulador y también habla de equipo, de diálogo, de la gestión del Intendente, del trabajo, de la planificación y un montón de sarasa más. En ese sentido, un funcionario exitoso.

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