14 de junio

Día del Barrendero: Nuestro reconocimiento a estos maestros de la escoba

Esta fecha se estableció recientemente en el año 2014 por una ley sancionada en el Congreso nacional.

Es un homenaje al sacerdote Mauricio Silva, que en esta fecha del año 1977,  fue víctima del terrorismo de Estado.

Este religioso había consagrado su vida pastoral al servicio de los pobres, y en ese camino comenzó a trabajar como barrendero en el año 1974 en la ciudad de Buenos Aires, donde formo una especial comunión con sus compañeros de oficio, colaborando en la parte gremial para enfrentar a la derecha peronista que estaba apoyada por la siniestra Triple A.

En este contexto cuando comenzó la dictadura, empezaron las desapariciones y, el pese a los riesgos continuo la lucha por los derechos gremiales de los trabajadores, amparándose en la frase "Un cura armado de escoba y pala no es peligroso".

Hasta que llego ese fatídico 14 de junio de 1977, y el desaparecido fue él.

Creemos que vale la pena saber la historia, para valorar aún más a nuestros barrenderos que en todas las instancias climáticas salen a dejar las calles limpias, como las encontramos cuando salimos todos los días a enfrentar nuestras jornadas laborales.

A esa hora ellos ya han hecho su tarea casi de madrugada como dijimos con frio, calor, exponiendo su salud.

Y todo eso sin obtener un sueldo digno, siendo siempre relegados al último escalón de la planilla salarial. Siendo casi subestimados. Y,  pese a todo, ellos continúan trabajando, mientras no dejan de luchar para que en algún momento de nuestra sociedad civilizada se les reconozcan todos sus derechos y reivindicaciones por desarrollar un trabajo claramente insalubre.

Nuestros respetos a su labor, deseando que prontamente se hagan realidad todas sus peticiones, para lo cual no dejen caer las banderas de lucha que este sacerdote supo enarbolar hasta entregar su vida por la causa.

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